El Rey León
Análisis de la película
Se trata de una película de Disney realizada en el 1994, en el periodo que se conocería como el Renacimiento de Disney.
Esta película está ambientada en la sabana africana, donde se encuentran todo tipos de animales. Los reyes de esta monarquía estaban compuestos por el rey Mufasa y la reina Sarabi. El filme comienza con el nacimiento de Simba, su cachorro, quien sería el sucesor al trono. El hermano de Mufasa, llamado Scar, idea un plan para quedarse como único sucesor al trono y una vez consigue la muerte del rey, hace que Simba se sienta culpable de la muerte haciendo que este huya a la selva para así quedarse con el poder.
Simba sobrevive y pasa muchos años en la selva con los agradables personajes Timón y Pumba, quien le enseñarán otra forma de vida a la suya, guiada por el vive y deja vivir. Más adelante, Simba rescatará a Pumba del ataque de una leona que resultará ser Nala, su amiga de la infancia, quien le pide que vuelva al trono. Después de tener una conversación con Rafiki, el mono sabio que le habla sobre su padre, decide ir al rescate de su pueblo.
Finalmente, tras una batalla entre leonas y hienas, Simba consigue vencer a su tío, quien muere a mano de las hienas y el ciclo de la vida se cierra una vez Simba es proclamado el nuevo rey.
Juan Gómez Jurado, en el programa de radio cultural de Todopoderosos, define el Rey León como “una historia adulta complejísima, lo suficientemente dulcificada como para que fuera a ser capaz de entenderla un niño pequeño y que la pidiera una y otra vez”. Cuando se refiere a una historia adulta es por los adversos temas sobre los que trata, como puede ser la muerte. Asimismo, encontramos otros temas complementarios como puede ser el sacrificio, el peso de la culpabilidad, la responsabilidad de hacerse adultos, cómo encontrar nuestro sitio en la vida, la ambición del poder, las traiciones y las mentiras. Este conjunto de temas es expresado a través de un lenguaje tan sencillo que lo hace accesible para todos los públicos.
Se trata de una historia que sigue el modelo esquemático del viaje del héroe y que alienta al niño a la búsqueda de su crecimiento hacia estadios evolutivos superiores. A pesar de las adversidades, a pesar de las pruebas difíciles que va a tener que superar, el héroe vencerá tras el largo camino.
Aun así, muchas personas catalogan a la película como Shakespeariana ya que recibe muchas similitudes con Hamlet (1601). Observamos un tipo de trama muy parecida, aunque con desenlaces distintos. Aun así, trata sobre el príncipe que ha de vengar el asesinato del padre por traición del hermano y tío del protagonista, así como su posterior destierro. Otro guiño que recibe es cuando Scar sostiene una calavera con su garra, lo que nos recuerda a la mítica escena del personaje Hamlet en el cementerio.
En lo que a la sociedad respecta, está fuertemente estratificada en clases sociales claramente definidas por la cadena alimenticia. Es evidente, entonces, que en la película las hienas son los marginales y esta situación es aprovechada por Scar, quien representa, en su pura esencia, la avaricia, el odio, el rencor y el ego, incluso les dice abiertamente en una canción: “Hienas vulgares e infames, carentes de toda virtud, guiadas por mi talento e ingenio mi reino llegará a su plenitud”. Las hienas, por su parte, son anárquicas y así lo expresan cuando plantean: “¿quién necesita un rey?”, pero Scar las convence cuando dice: “yo seré el rey, apóyenme y nunca más tendrán hambre”.
Más adelante, encontramos los simpáticos personajes de Timón y Pumba quienes no son más que un tipo de padres adoptivos de Simba. Aunque la relación de amistad que surge entre ellos está marcada por el interés de protección y supervivencia derivado de la alianza con alguien más fuerte. Asimismo, gracias a ellos, enseñan al espectador la importancia de la familia y del honor de defender a los tuyos.
Los amables personajes son protagonistas de una de las canciones más famosas del filme Hakkuna Mattata que puede resumirse en la frase: sin preocuparse es como hay que vivir. La canción, pegadiza y divertida, es una invitación abierta al conformismo, a dejar el sistema como está sin intervenir ni protestar, una campaña a la cual se adhiere Simba, que no acaba de aceptar que su futuro es ser el máximo gobernante: si el mundo te da la espalda, dale la espalda al mundo, lo que se referiría al mensaje principal. Se trata de un vivir en el ir haciendo el cual choca con la idea principal e instrumental de la película: el ciclo de la vida. Esta nos presenta una visión tradicional donde los cambios no son buenos y todo debe acabar como empezó: los animales regresan y acontecen al nacimiento del hijo del nuevo rey. Así, Simba es seducido por ese estilo de vida, donde reina la evasión de responsabilidades y todo lo vivido hasta ahora no importa. Donde incluso también debe renunciar a estar encima de la cadena alimentaria y convierten a un león en vegetariano. Se trata entonces de un punto de vista hedonista, donde se complacen con lo que la natura les ofrece y se instalan en ese placer perpetuo.
A su vez, el famoso ciclo de la vida podemos encontrarle otro tipo de significado. Y es que ese ciclo es al que inevitablemente todo hijo, o la gran mayoría, deberá enfrentarse algún día: la pérdida de los padres.
Los animales de esta historia, como ha sido tradición en Disney, son animados, lo que implica que tienen alma y, por lo tanto, ideas, sueños y autonomía. Estos personajes no obedecen al instinto, sino a los sentimientos y esto los lleva a adquirir matices humanos, y son capaces de tomar decisiones trascendentales para el curso de sus vidas y adquieren el don de la palabra y, con él, la libertad de expresar y callar sus sentimientos.
Finalmente, destacamos la gran influencia religiosa que recibe. La podemos observar en muchas escenas donde cada una recibe un significado diferente. La primera referencia se nos presenta al inicio de la película cuando Simba es presentado al pueblo y las nubes son apartadas para bendecir y aceptar al futuro rey. Aun así, no se trata de algo que nos sorprenda, ya que, a lo largo de la historia, como por ejemplo en la cultura egipcia y en muchas otras películas, siempre se ha creado en esa conexión entre el rey y Dios.
Otra influencia la observamos en Simba cuando se encuentra con sus dos amigos mirando las estrellas y preguntándose sobre el significado de estas. Pumba nos ofrece una respuesta científica, afirmando que son bolas de gas; Timón da una respuesta vulgar, diciendo que son miles de luciérnagas; en cambio, Simba responde de forma religiosa, recordando lo que su padre le dijo cuando era niño, que eran los antiguos reyes observándoles.
El agua de lluvia final, tras la muerte de Scar, también nos ofrece una interpretación. Esta podría significar el fin de la guerra, a la vez que la purificación de la selva desoladora y se lleva consigo los restos de la muerte.
Para terminar, tenemos la presencia del chamán Rafiki, junto con la aparición de Mufasa en las nubes para guiar al león hacia su destino. Creemos que esta referencia es la más importante, ya que nos muestra el papel resiliente que recibe Simba, donde después de dejar en el olvido el fatídico recuerdo de haber sido el culpable de la muerte de su padre, debe volver a enfrentarse a este y aprender de ello. Debe dejar atrás su hedonística vida y enfrentarse a su verdadero destino. La aparición de Mufasa en las nubes hace poner al protagonista los pies en el suelo, dice así: “Has olvidado quién eres, por lo tanto, me has olvidado. Mira en tu interior; eres más de lo que eres ahora. Debes ocupar tu puesto en el ciclo de la vida. Recuerda quién eres; eres mi hijo, el único y verdadero rey”. Aprende que, aunque sufrir es doloroso y que pese a todas las adversidades el único camino es el de aceptar el porvenir, finalmente Simba se convierte en el verdadero pretendiente del trono. Podríamos incluso hablar de una posible resurrección, Simba como aquel que vuelve de entre los muertos para la salvación del pueblo.




